Nucleoplastia

La Nucleoplastia o Coblación por radiofrecuencia: Se trata de un tratamiento percutáneo alternativo a la cirugía o al uso del ozono, especialmente indicado en las hernias cervicales y lumbares llamadas contenidas, que son aquellas en las que el núcleo pulposo del disco no ha atravesado el anillo fibroso, que es la parte fibrocartilaginosa y más periférica del disco. Este método ya ha sido aplicado con muy buenos resultados en más de 50.000 intervenciones, principalmente en Estados Unidos. En España nosotros lo estamos aplicando desde 2002 con resultados superponibles.

La indicación ideal para este procedimiento, son las hernias de disco contenidas (sin rotura del anillo fibroso del disco) y a tensión. Se dan en personas jóvenes en las que la Resonancia muestra pérdida de hidratación del disco (disco negro) y que el mecanismo de producción suele ser traumático o tras esfuerzo violento, tanto en el ámbito del trabajo como el deporte, y en las que el tratamiento conservador durante algunas semanas se ha demostrado ineficaz.

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La técnica consiste en la introducción de una aguja de un milímetro de diámetro externo por vía posterolateral hasta atravesar el anillo fibroso, como en la ozonoterapia, bajo control radiológico, y a través de esa aguja se introduce un eléctrodo conectado a un generador de radiofrecuencia, que emitiendo radiondas produce un canal de ablación en el disco por desintegración molecular a temperatura controlada (coblación), nunca más de 70 grados centígrados y por tanto sin lesionar los tejidos circundantes. Modificando ligeramente la posición del electrodo y la profundidad de la parte activa, se realizan seis canales de coblación lo que provoca una zona de “vacío” del núcleo pulposo, que hace caer la presión intradiscal y de manara indirecta, hace que la parte herniada se retraiga y por lo tanto quede descomprimida la raíz nerviosa y cese el dolor ciático. La Nucleoplastia por radiofrecuencia se realiza en un quirófano convencional bajo anestesia local, monitorización y sedación por parte de un anestesiólogo, lo que hace una técnica indolora y que puede efectuarse en régimen ambulatorio, ya que tras unos 30 a 60 minutos de observación, el paciente puede abandonar la Clínica. Como en el caso de la ozonoterapia, si pasadas unas semanas, el cuadro persistiera, no existe inconveniente para aplicar cualquier otra técnica percutánea o quirúrgica.